La Vida del Suelo

Ya sabemos cuáles son los componentes del suelo, ahora vamos a centrarnos en una parte fundamental y un poco olvidada ya que suele ser invisible a los ojos, pero sin duda es la más importante: La biota. La podemos definir como una red de microorganismos y macroorganismos responsable de dar vida al suelo, mejorando las propiedades químicas (descomposición de la materia orgánica y generación de nutrientes) y las propiedades físicas del suelo (generando cavidades de aire, agregados, etc).

¿Por qué es tan importante la biota del suelo?

Los microorganismos son agentes de cambios químicos y físicos: intervienen en la descomposición de materia orgánica, síntesis sustancias húmicas, mineralización del nitrógeno, fósforo orgánico, transformaciones del azufre, fenómenos de oxidación y reducción de hierro y manganeso, entre otros. Además descomponen sustancias tóxicas, generadas por plantas u otros organismos, o por el acción del hombre. Como si ésto fuera poco, existen asociaciones simbióticas de importancia entre raíces de plantas y microorganismos (fijación simbiótica de Nitrógeno y micorrizas).

Micro y macro organismos del suelo (la escala fue modificada).

Micro y macro organismos del suelo (la escala fue modificada).

Es decir que sin la presencia de los microorganismos del suelo, las plantas no podrían sobrevivir! 

¿Dónde se encuentran? 

La mayor actividad de los microorganismos se realiza desde la superficie del suelo hasta unos 20 centímetros de profundidad. Las colonias de microorganismos permanecen adheridas a las partículas de suelo y a las raíces de las plantas que les suministran sustancias orgánicas que les sirven de alimento y estimulan su reproducción. Estas exudaciones favorecen el crecimiento de los microorganismos que son importantes para ella, generando una relación simbiótica o de mutuo beneficio.

MICROORGANISMOS

BACTERIAS: mayor abundancia y diversidad entre especies. Crecen muy rápidamente y cumplen un rol fundamental en la descomposición de la materia orgánica y el reciclado de los nutrientes. Existen bacterias fotosintéticas, que producen materiales orgánicos a través de la utilización de la energía lumínica. Otro grupo, las diazotroficas, son capáces de fijar nitrógeno molecular presente en la atmósfera.

HONGOS: Presentan formaciones finas y tubulares denominadas hifas que en conjunto forman el micelio, importantes en la unión de partículas para formar los agregados del suelo. Obtienen carbono descomponiendo materia orgánica. Muchos de ellos producen enfermedades en plantas y animales (hongos patógenos), y otros son agentes de control biológico y/o forman relaciones favorables con plantas (micorrizas) o con algas (líquenes). Predominan en suelos ácidos. Su desarrollo óptimo se da con una humedad bastante elevada (60-70%), viven a un lugares con mucha amplitud térmica y por lo general son organismos aeróbicos (necesitan oxígeno para vivir).

ALGAS: son un grupo muy amplio y diverso, son organismos acuáticos unicelulares y multicelulares que en conjunto forman grande colonias. Realizas una de las más grandes generaciones de oxigeno del planeta (estima que el 50% de la fotosíntesis global). Viven en agua dulce o marina en muy diversos hábitat (troncos, bancos de nieve, etc.). Algunas conviven (simbiosis) con o dentro de plantas, animales y hongos, ej. los líquenes (hongos y algas).

FAUNA

Microfauna: animales microscópicos, principalmente nemátodos (grupo de mayor abundancia en suelos agrícolas). También encontramos a los protozoarios. Ambos actúan en el equilibrio microbiológico.

Macrofauna: su distribución y régimen alimentario es muy variado. Hay consumidores de presas vivas (carnívoros), consumidores de plantas y madera (herbívoros y xilófagos), de hongos (micófagos), de animales muertos (necrófagos), etc. Aquí se encuentran la mayoría de los insectos.

Dentro de los animales de mayor tamaño, las hormigas y las lombrices participan en la descomposición e incorporación de restos orgánicos al suelo, manteniendo estrechas relaciones con los otros organismos. Las hormigas tienen un papel importante en la regulación del equilibrio ecológico ya que muchas especies son parasitas predadoras de varias plagas. Las lombrices se alimentan de raíces y otras partes de plantas y excretas de animales que son parcialmente degradados a través del tracto digestivo, liberando CaCO3, sustancia que sirve de fertilizante para las plantas. Hay más de 200 especies de diverso tamaño y diámetro, aunque todas comparten ciertas características: absorben agua por su piel, son fotosensibles (no les gusta la luz), y siempre van en búsqueda de suelos húmedos.

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