Siembra semillas y Preparación de Almácigos

¡Una vez que planificamos la huerta, armamos los canteros, preparamos el sustrato… llega la hora de la siembra! Vamos a repasar los diferentes métodos para sembrar nuestras variedades favoritas.

La primera consideración que debemos hacer es si vamos a utilizar siembra directa, o en almácigos. La siembra directa es más sencilla ya que consiste en arrojar las semillas directamente en el cantero o maceta donde deseamos cultivar los alimentos y no requiere ningún trasplante. Sin embargo, la siembra en almácigos posee algunas ventajas:

1- Nos permite adelantar la época de siembra ya que podemos sembrar en interior (cerca de una fuente de luz natural como un ventanal) o mini invernadero aún cuando las temperaturas no son óptimas y trasplantar cuando si lo son.

2- Nos ahorra sustrato ya que al comienzo el plantín no tiene muchos requisitos de espacio ni nutrientes (al utilizar un macetero grande, vamos lavando el sustrato).

3- Aprovechamos de manera más eficiente la superficie de la huerta, ya que mientras crecen los cultivos de la próxima estación, todavía podemos cultivar en nuestro espacio.

4- Cuidados intensivos a los cultivos en su etapa más critica (germinación de la semilla) pudiendo moverlos de lugar en caso de condiciones climáticas adversas (una gran tormenta, excesivo calor/frío, vientos, etc.)

Almácigo recién sembrado.

Almácigo recién sembrado.

A la hora de la siembra en almácigos, debemos tener en cuenta que hay muchas variedades que no toleran muy bien los trasplantes (como la familia de las cucurbitáceas, zapallo, pepino y melón, o las zanahorias y mayoría de plantas de raíz) por lo que hay que ser cuidadoso con los mismos, o utilizar otro método de siembra. A su vez, muchas plantas crecen rápida y fácilmente por lo que se tiende a plantar directamente en lugar definitivo como por ejemplo la rúcula, los porotos o el maíz. ¿Qué variedades son ideales para sembrar en almácigo? En primavera: tomates (cherry o comunes), pimientos y berenjenas. En otoño, brócoli, repollo, cebollín, apio, coliflor y muchas verduras de hoja.

Cualquier recipiente es bueno como almácigo, desde un envase de tetrabrik o dulce de leche, a maples de huevo. Por supuesto, también podemos utilizar almácigos de uso profesional, en cuyo caso recomiendo los de producción de árboles y arbustos por poseer mayor capacidad (nos va a permitir que el plantín permanezca más tiempo en el almacigo, desarrollándose mejor).

La mezcla ideal para el almacigo es similar a la del sustrato aunque siempre es bueno agregar un poco de turba (25% aproximadamente) que retiene el agua y garantiza la humedad (algo vital cuando las plantas son chicas y delicadas).

¿Cómo sembramos?

1- Rellenamos el 90% del almacigo.

2- Presionamos levemente el sustrato, y agregamos un poco más.

3- Regamos para humedecer el sustrato.

4- Colocamos las semillas, y cubrimos con una fina capa de sustrato (como regla general, las semillas se entierran a una profundidad equivalente a 3 veces su tamaño).

Una vez hecho esto, es importante mantener húmedo al almácigo hasta que germinen las semillas (la mayoría de las especies demoran entre 3 y 15 días), lo que dependiendo del clima nos puede requerir regar más de una vez por día.

almacigo2

¿Dónde ubico mi almácigo? Al comienzo de la germinación, la mayoría de las semillas no requieren luz. Sin embargo, una vez que los brotes emerjan a la superficie, van a necesitar luz para poder crecer correctamente (de otra forma, se elongarían demasiado y eso puede formar tallos débiles). Por lo tanto, si lo ubicamos en el interior, debe ser un lugar que reciba abundante luz (al menos algunas horas de sol directo). Si vamos a colocarlo a la interperie, hay que tener en cuenta la temperatura y el calendario de siembra (quizás sea necesario ubicarlo dentro de un invernáculo).

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